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F+ Frankenstein: larga vida al miedo

En el diccionario de palabras que vendrán, «Frankenstein» consta como sinónimo de híbrido espantoso, engendro antinatural y peligroso. Se habla de comida «frankenfood» y de gobiernos Frankenstein, pero esto no siempre fue así. Hubo un tiempo en el que el «monstruo» despertaba ternura y simpatía. Su significado ha variado a lo largo de sus doscientos años de vida tanto como lo hicieron los jirones de otros cuerpos con los que se supone que fue armado. Esta es una revisión de esa trepidante y extraña historia.

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Distintas reinterpretaciones del mito, distintos significados y apropiaciones... Las repasamos en compañía de Pablo Francescutti/Agencia SINC

Distintas reinterpretaciones del mito, distintos significados y apropiaciones... Las repasamos en compañía de Pablo Francescutti/Agencia SINC.

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Sus detractores hablan de Frankenstein como de una parábola anticientífica. Sostienen que su efecto más notorio ha sido el de nutrir los recelos del vulgo hacia los avances de una ciencia que le asusta y no comprende, meter miedo, vaya. Desde luego, ciertas versiones y secuelas contienen elementos que abonan esa lectura. Pero ¿hay más? ¿Qué hay en el original aparecido hace dos siglos en Londres con el título de Frankenstein o el moderno Prometeo? ¿Qué sabemos de su autora, Mary Shelley, y de sus intenciones? ¿Era ella una escritora tecnófoba?

Refresquemos el argumento de la novela: Víctor Frankenstein, sabio ginebrino, aspira a descubrir el secreto de la vida y obsequiar a la humanidad con el don de la inmortalidad. Con trozos de cadáveres y de animales confecciona un ser animado. Horrorizado por su grotesca fealdad, lo rechaza y se niega a brindarle una compañera. La Criatura, viéndose expulsada de la fraternidad humana, mata a su novia y a otros de sus seres queridos. Víctor se lanza en su persecución y ambos acaban muriendo en el Ártico.

Uno de los paralelismos clásicos es comparar a Víctor con Prometeo (no tiene mucho mérito, Shelley ya lo sugiere en el título): el héroe mitológico que trajo el fuego a los mortales y por ello fue castigado por los dioses. La novela sugiere una interpretación trágica, pero prescindiendo de toda intervención divina o sobrenatural; la desgracia sobreviene por causa de un experimento chapucero. Y aunque Víctor mezcla la alquimia con la electricidad y las matemáticas, no se maneja como un alquimista o un mago, sino como el precursor de una biología en pañales.

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Una respuesta

  1. Avatar de Carla Barghini
    Carla Barghini

    Quiero volver a encontrar un excelente análisis de la *criatura* con referencia a Descartes y Aristóteles del concepto del cuerpo ……Ojalá lo puedan encontrar me encantaría

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