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La portada muestra una mano introduciendo una papeleta en una urna, como en unas elecciones democráticas. Bajo la imagen, el título del dosier: "DEMOCRACIAS. Grietas y rutas de una idea irrenunciable, por Carmen Madorrán". El fondo es de un azul verdoso, de textura como si fuera una moqueta. La "urna" es una construcción de tablas de colores azul oscuro, amarillo y rojo. Hay personas a su alrededor, entre las tablas y empujando las tablas, construyendo la urna y caminando sobre ella. La mano que introduce la papeleta es de color negro, con una manga blanca.

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NÚMERO 9

Dosier

Democracias

Grietas y rutas de una idea irrenunciable

Toni Llácer

Nietzsche, el pensador que hace «filosofía a martillazos»; el polemista que se autorretrata diciendo «yo no soy un hombre, yo soy dinamita»; el irreverente que declara al mundo entero la muerte de Dios y el nacimiento del superhombre; uno de los nombres más populares de la filosofía. © Ana Yael

F+ El eterno retorno de la filosofía a martillazos de Nietzsche

PorAmalia Mosquera12 de marzo de 2024
El pensamiento de Friedrich Nietzsche es dinamita. Él mismo lo dice en su libro «Ecce homo». Llega, piensa, escribe y hace saltar por los aires todo lo que hasta ese momento hay y se cree: la confianza en la razón y la verdad, en los valores, en la fe, en el propio ser humano. Y retrata un mundo sin convicciones. «Un nihilista es alguien que prefiere creer en la nada a no creer en nada», dice el filólogo-filósofo para quien la muerte de Dios, que él mismo anuncia, nos deja huérfanos de referentes e instalados en un enorme vacío. Repasamos la vida, la obra y las ideas de este pensador que murió hace 120 años sin ser consciente —¿o siéndolo?— de la enorme influencia que tendría en Occidente en los siglos XX y XXI.