Suscríbete
Número especial - HANNAH ARENDT

·

TODO ARENDT

Dosier

Hannah Arendt y la época de las catástrofes

Totalitarismo, democracia y libertad

Nuevo

Revista Especial HANNAH ARENDT

Compra aquí

F+ ¿Cómo vivir? Una guía según Spinoza

¿Cómo vivir sin quedar atrapados en la culpa, el miedo o la obediencia ciega? Spinoza no ofrece consejos morales ni recetas de felicidad, ofrece una ética material: comprender qué nos afecta, cómo aumentamos o disminuimos nuestra potencia, y de qué modo el conocimiento transforma la vida.

0 comentarios

Diseño realizado a partir del retrato de Spinoza (autor desconocido; licencia Public Domain Mark 1.0 Universal) y elementos de Freepik (licencia CC).

Diseño realizado a partir del retrato de Spinoza (autor desconocido; licencia Public Domain Mark 1.0 Universal) y elementos de Freepik (licencia CC).

0 comentarios

La filosofía de Spinoza siempre fue una filosofía terrenal. El conato no habla de otra cosa que de nosotros (bueno, de otras cosas también, pero de nosotros al fin y al cabo). Cuando hablamos de afectos y alegrías y tristezas, lo que queremos es pensar cómo vivir una vida que no esté enmohecida por el resentimiento y el odio. ¿Qué orientaciones prácticas se puede sacar de la filosofía de Spinoza?

No hay un yo que decida

Esto es lo primero y más importante: dejemos de hablar desde el yo. La filosofía spinozista es en gran medida antisubjetiva, lo que quiere decir que no cree en la existencia de un sujeto que preexiste a la experiencia. No hay algo así como un yo (cuerpo vacío, personalidad previa, sujeto libre) que después va al mundo y se enfrenta a él. No lo hay. En la filosofía de Spinoza somos inseparables del mundo. Cuando decimos «yo», para Spinoza no estamos mentando otra cosa que un determinado conglomerado de procesos que atraviesan un cuerpo singular (el nuestro, se entiende).

Pero no hay yo que preexista a estos procesos. No es que tengamos, pongamos, una personalidad tímida y podamos decir cosas del estilo «Yo soy así», como quien mide 1,72 metros o quien tiene los ojos azules. Nuestra timidez se explica, más bien, por la historia causal que nos ha llevado hasta ahí: la cadena de causas que nos hicieron ser reservados, una determinada conexión con el mundo actual que nos recuerda a eso… Eso no quiere decir que no estemos siendo tímidos en una fiesta determinada. ¡No se trata de negar la realidad! Lo que decimos es que somos tímidos por una determinada historia y una determinada conexión con el mundo, no porque sea un atributo nuestro. Lo que, si lo pensamos, es mejor porque deja abierta la posibilidad de otras configuraciones posibles con el mundo (si ser tímido fuera algo de nuestro ser… ¿cómo explicar el cambio?).

Para seguir leyendo este artículo, inicia sesión o suscríbete

Deja un comentario