Suscríbete

·

REVISTA Nº 15

Dosier

Simone Weil y Simone de Beauvoir

Pensamiento comprometido con el mundo

Nuevo

Revista FILOSOFÍA&CO | Número 15

Compra aquí

F+ Shakespeare: pasiones filosóficas

La obra de Shakespeare encierra una especial profundidad que se manifiesta, además de en lo literario, también en lo filosófico. El meollo de sus creaciones no consiste tanto en lo magistral de su invención técnica, sino más bien en la revelación de valores y sentimientos inmortales, que con todo acierto de belleza expresiva encontramos puestos en la boca de personajes en el momento de sus acciones más trascendentales.

3 comentarios

«Ser o no ser, esa es la cuestión» son las primeras palabras del famoso monólogo de Hamlet, príncipe de Dinamarca. La frase recoge la pregunta esencial de la experiencia humana. En la imagen, fachada de la librería Shakespeare and Company, en París (Francia). Foto de Sierra Maciorowski en Pixabay.
«Ser o no ser, esa es la cuestión» son las primeras palabras del famoso monólogo de Hamlet, príncipe de Dinamarca. La frase recoge la pregunta esencial de la experiencia humana. En la imagen, fachada de la librería Shakespeare and Company, en París (Francia). Foto de Sierra Maciorowski en Pixabay.

3 comentarios

Cuando Miguel de Unamuno, en su Vida de Don Quijote y Sancho, explicaba que los personajes a los que dio vida Cervantes eran más reales que su propio creador, no hacía con ello un simple halago literario al autor de la célebre obra. El escritor vasco estaba convencido de que don Quijote y Sancho no eran meras creaciones, sino que con su ir y venir, transido de innumerables aventuras, habían ganado terreno al mismísimo Cervantes en lo que a su materialidad se refiere.

Algo muy parecido ocurre con los personajes de cualquiera de las historias ideadas por William Shakespeare (Romeo y Julieta, Lear, Hamlet, Otelo, Macbeth, Antonio y Cleopatra, etc.), contemporáneo del propio Miguel de Cervantes, quien desde muy joven gustó de escribir versos. Una vocación que pronto le valdría el reconocimiento de la posteridad (si bien no tanto de su propia época). Casi aún adolescente, contrae matrimonio en 1582 con Ana Hathaway, con la que tendría tres hijos (Susana, Hamnet —de muerte funesta, a los doce años— y Judit).

¿Quieres continuar leyendo? Accede o Suscríbete

Otros artículos que te pueden interesar

3 respuestas

  1. Avatar de Mi
    Mi

    Se entiende mejor la elaboración de las obras y su entramado cuando se rastrea la máscara literaria de Francis Bacon y su grupo quien escribió todo el legado que atribuimos como autor a Shakespeare como si fuera una persona escritora de todo el teatro, poesía y demás. Actualizarse es bueno pues nos desvela la revisión que afortunadamente se hace de lo que nos contaron.

  2. Avatar de Mercedes Lorenzo Adrados
    Mercedes Lorenzo Adrados

    Magnífico trabajo que he disfrutado y agradezco

    1. Avatar de Filosofía&Co
      Filosofía&Co

      Gracias, Mercedes

Deja un comentario