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F+ La importancia de la nada en la filosofía de Oriente y Occidente

9 comentarios

En nuestra cultura, la nada se nos presenta como el vórtice que todo lo absorbe (hasta nuestros propios pensamientos). ¿Puede acaso pensarse desde otras coordenadas? Diseño realizado a partir de la imagen de Daniel Frank en Pexels (CC).

En nuestra cultura, la nada se nos presenta como el vórtice que todo lo absorbe (hasta nuestros propios pensamientos). ¿Puede acaso pensarse desde otras coordenadas? Diseño realizado a partir de la imagen de Daniel Frank en Pexels (CC).

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¿Qué es la nada? ¿Por qué sentimos esa extraña angustia, fría, paralizante, cada vez que la pensamos? ¿Es por lo que ella implica o significa? ¿O es quizá por nuestra tradición occidental, que nos hace desear asideros seguros? ¿Han existido otras tradiciones filosóficas que hayan abordado el tema de la nada sin tamaña angustia? Y de hacerlo, ¿han sabido inventar prácticas para hacer frente al desasosiego que se adhiere con temblor a cualquier pensamiento sobre la nada?

Heidegger y la pregunta esencial de la filosofía

En 1969, en el ocaso de su vida, el filósofo Martin Heidegger concedió una entrevista a la revista L’Express en la que defendía que la pregunta esencial de la filosofía había sido olvidada durante los últimos siglos. En palabras del filósofo:

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Ser y tiempo, de Martin Heidegger (Trotta).

«¿Por qué es el ser y no más bien la nada? [Es] la [pregunta] que ha decidido todo el destino del mundo occidental: a través de las respuestas que le fueron dadas por los presocráticos hace más de dos mil quinientos años. Y sin embargo, el sentido de esta pregunta no inquieta más a nadie».

No es fácil comprender qué significa para Heidegger plantear la pregunta por el sentido del ser desde la óptica de la nada. Para comprenderlo mejor, baste recordar que Heidegger estaba convencido de que era posible terminar con la interpretación esencialista de la existencia. Una interpretación, la esencialista, que explica la vida a partir del creacionismo, a partir de una presencia constante, una entidad eterna o una serie de valores absolutos que sirven como legitimación de la existencia y de la realidad.

El propósito de la filosofía de Heidegger es, entonces, pensar el ser desde su radicalidad, lo que significa pensar la existencia sin la necesidad de inventar una realidad metafísica que la sostenga o justifique. El pensador de la Selva Negra cree que los individuos tienen la posibilidad de «ser» sin estar sujetos a algo más que al transcurrir finito de sus propias vidas, y, para ello, es necesario entender que la existencia —así, tal cual— es algo que está fundado en la nada.

La labor de Heidegger se impone sobre las demás filosofías hechas hasta su época —o al menos así lo consideraba él—. Su propósito histórico es terminar con la metafísica tradicional explicando al ser, o a la existencia, desde su carácter de nihilidad, como aquello que no consta de un fundamento entitativo, sino que es un fundamento basado —precisamente— en la falta de fundamento. Así, el ser no se funda sobre algo. No puede ni debe pensarse de la misma manera en que explicamos las demás cosas del mundo. La existencia no puede ser comprendida de la misma forma en que la ciencia comprende a los objetos.

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9 respuestas

  1. Avatar de David
    David

    Muchas gracias por vuestra labor. Un artículo luminoso, bello y balsámico.

  2. Avatar de Jaume
    Jaume

    Creo que tambien el Taoísmo puede decir mucho sobre ello. Su concepto de vacio (Wu) es a mi entender muy interesante.

  3. Avatar de Ignacio Peñafiel
    Ignacio Peñafiel

    Hay un verso de no recuerdo quien que dice: «nada no creada, libérame» Siempre me ha dado que pensar.

  4. Avatar de Ibrahim Stankiewicks
    Ibrahim Stankiewicks

    El tema, fascinante de suyo. Y el texto, espléndidamente confeccionado. Muy enriquecedora la parte del Sõtõ Zen, no conocía esa doctrina.

  5. Avatar de Eugenia Pérez
    Eugenia Pérez

    Sobre todo ninguno de los filósofos expuestos fundamenta la nada pues ésta solo «se nos hace presente» por comparación con lo que existe se crea o conoce a partir de un momento,invento,tiempo, etc. Sin q esto le de fundamento de su existencia sino de la inexistencia propia de todo aquello q hasta no es creado o conocido, para nosotros no existe y no puede tampoco ser nombrado: no existe, no tiene presencia, es eso: nada. Luego no es un concepto sustantivo ni definido sino parte de un binario (1,0) q sólo se produce desde la positividad del 1 que, en otro sentido, es su opuesto absoluto: frente a la nada basta con algo, basta con uno. Uno mismo?

  6. Avatar de Javier
    Javier

    Está bien. Me queda alguna duda sin embargo con lo dicho acerca del concepto de voluntad en Schopenhauer. La voluntad de Schopenhauer yo al menos no la entiendo como sinónimo de la nada. Tal vez ahí debería ahondarse un poco más. Y creo que falta alguna mención puntual a Sartre que en el artículo aparece algún eco de su filosofía pero sin mencionarlo.

    1. Avatar de Ibrahim
      Ibrahim

      La noción de voluntad en Schopenhauer equivale a la nada porque representa un impulso irracional que anima al mundo, le da su movimiento.
      Y al ser irracional, es algo no determinado ni determinable por las categorías de una metafísica tradicional de corte esencialista, como menciona el artículo.

  7. Avatar de Humberto Gobbi
    Humberto Gobbi

    Es cierto, el catolicismo omitido, tiene el sentido de NADA, ya que no admite la nada, ni intentaría lograrlo, amenazando su propia existencia. Debe continuar siendo TODO, conforme a la organización social. Dibuja la NADA sobre la base de un SER invisible, cercano a la nada…o símil.

  8. Avatar de Misael González Quintero
    Misael González Quintero

    Un excelente artículo que busca esclarecer el concepto de la nada en las filosofías occidental y oriental pero que no muestran ningún interés en profundizar en la orientación católica de dicho concepto.

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GUÍA ESENCIAL
Autora: Irene Gómez-Olano