Cansado de recorrer el mundo solo, como un gorrión en la lluvia
A finales de 2023 se hizo viral en redes sociales una imagen extraída de la película La milla verde, de 1999, considerada una de las grandes de la historia del cine. En esa imagen, uno de los personajes, John Coffey, un preso condenado injustamente a muerte por violación y asesinato debido a prejuicios racistas, le dice a Paul Edgecomb, jefe de los guardias del corredor de la muerte: «Estoy cansado, jefe».
Este es el fragmento completo en su doblaje al castellano: «Estoy cansado, jefe, cansado de recorrer el mundo solo, como un gorrión en la lluvia. Cansado de no tener un amigo con quien estar, que me diga a dónde vamos, de dónde venimos y por qué. Cansado de las personas que son feas con las otras. Estoy cansado del dolor que siento y oigo por el mundo cada día. Hay demasiado dolor, son como trozos de cristal en mi cabeza que no puedo quitarme. ¿Puede entenderlo?».
Pese a lo dramático de la situación de Coffey y la enorme carga emocional de la escena, la imagen saltó a las redes sociales en clave de humor. Pero un humor oscuro, que no conseguía enmascarar lo que se está convirtiendo en el grito de una generación. «Estoy cansado» es una frase que no paramos de escuchar y repetir. Estamos cansados. Cansados como Coffey del dolor del mundo y de ver imágenes terribles todos los días que recorren el nuestras pantallas, pero también estamos enfermos de un cansancio mucho más cotidiano.
Es precisamente este cansancio cotidiano y persistente del que habla Byung-Chul Han en La sociedad del cansancio. La obra es la más conocida del filósofo surcoreano afincado en Alemania. Y no es casualidad. Del mismo modo que el meme de «Estoy cansado, jefe» resonó en una juventud que debería ser pura vitalidad y lo que encuentra en el mundo es agotamiento e hiperestimulación, La sociedad del cansancio es un libro que ha resonado en toda una generación de lectores que han visto en esta obra, breve y accesible, aunque con varios niveles de lectura filosóficos, un diagnóstico de lo que nos ocurre.
El meme que se hizo viral «Estoy cansado, jefe», de la película La milla verde, nos habla del dolor del mundo y de ver imágenes terribles todos los días que recorren nuestras pantallas, pero también de un cansancio mucho más cotidiano
Han, filósofo
Vivimos en un momento histórico que compartimenta el conocimiento de manera rígida e inflexible. Proliferan en las universidades diversos departamentos y disciplinas que luchan por hacerse con el exiguo contingente de recursos en un mundo académico saturado. La filosofía es otra víctima más (como todas las humanidades) de esta voraz competición. Se torna, a menudo, un ejercicio de demarcación. A la pregunta «¿qué es la filosofía?» siempre le responde su contraria: «¿qué no es?».
Los filósofos viven algo obsesionados por encontrar no-filósofos. Se dice que los escritores de libros de autoayuda no son filósofos, como no lo eran los sofistas. El propio Sócrates inauguró así nuestra disciplina: distanciándose del no-filósofo. Raro sería que con este padre los hijos no actuaran de manera similar.
Byung-Chul Han es, sin duda, el enésimo elemento que algunos filósofos han tachado de no-filósofo o de «poco filósofo» o de «mal filósofo». Se escuchan cosas como que Han escribe muchos libros, que sus ideas se repiten, que es poco original, que todos sus libros son el mismo libro. Que Han no entiende a Hegel, o a Heidegger. O, por el contrario, que Han habla demasiado de Hegel, o de Heidegger.
Pero vayamos un poco más allá de esto. Sobrevolemos un instante los argumentos de sus críticos. Byung-Chul Han es uno de los filósofos más conocidos y vendidos en la actualidad, algo que contrasta con la enorme producción editorial en filosofía que vende unos cuantos ejemplares de cada libro. Si se tratara de una carrera de velocidades (y muchos parece que traten de convertir el pensamiento en eso), sin duda Han va ganando la partida.
Contradictoriamente con esto último (¿o no?), uno encuentra en los libros de Han y, en La sociedad del cansancio en particular, ideas bastante sugerentes. En la redacción de FILOSOFÍA&CO leemos filosofía todos los días. Obras más «clásicas» y obras que son novedades. Forma parte de nuestro trabajo y de nuestra pasión. Y podemos afirmar que merece mucho la pena leer a Han.














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