Filosofía de la praxis
Este concepto es clave para entender el pensamiento de Gramsci. El «efecto Gramsci» es sugerente para comprender la nueva fisonomía y posibilidad de una nueva práctica intelectual que, en momentos de retroceso histórico, no se repliega ni en el desencanto ni en una inflación criticista. Pero tampoco se contenta con una simple estrategia política de «alianzas» entendida como mera suma cuantitativa de elementos.
Debemos reparar en esto: el pensamiento de Gramsci o proyecto de «filosofía de la praxis» surge como una tentativa experimental de reformular la célebre undécima tesis sobre Feuerbach en un contexto histórico en el que entra en crisis la tesis del joven Marx de que basta con «ser conscientes del sueño de la realidad para realizarlo en la praxis». Esto es, en una situación de crisis del concepto de «realización» histórica.
En este sentido, el teórico de origen jamaicano Stuart Hall, un inteligente lector de Gramsci en la realidad británica de la posguerra y la introducción de los estudios culturales como disciplina de diagnóstico político, ha señalado que la importancia de la pregunta del pensamiento de Gramsci en los Cuadernos emerge en la historia contemporánea con el reconocimiento de que la historia no evidencia un sentido racional susceptible de ser advertido, especialmente en las naciones industriales avanzadas de la capitalista Europa occidental:
«Gramsci tenía que confrontar el repliegue, la falla, de dicho momento: el hecho de que un momento tal, habiendo pasado, nunca volvería en su antigua forma. Gramsci aquí se encontró cara a cara con el carácter revolucionario de la historia misma. Cuando una coyuntura se despliega, ya no hay marcha atrás, la historia cambia de engranaje. El terreno cambia. Te encuentras en un nuevo momento. Tienes que atender, ‘violentamente’, con todo el ‘pesimismo del intelecto’ del que dispongas, a la disciplina de la coyuntura».













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