A partir del siglo XIX se comenzó a sostener —cada vez con más fuerza— que todos los fenómenos, tanto los naturales como los culturales, son intrínsecamente históricos. A medida que se fue profundizando en esta forma de abordar los fenómenos, se fue socavando la pretensión tradicional de fundamentar el mundo y las formas de su experiencia (ciencia, arte, etc.) sobre un punto fijo sustraído al cambio y a la mutación. El mundo platónico de las ideas o el mundo aristotélico de las formas son incompatibles con la tesis de que todas las cosas son radicalmente históricas. A partir de este momento, la filosofía se vio llamada a plantear e intentar responder a la siguiente pregunta: «¿Qué es la historia?». De hecho, no hay autor significativo en los últimos dos siglos que, de un modo u otro, no haya, con más o menos amplitud, elaborado una respuesta para ella.
F+ Once visiones de la historia y sus consecuencias
Dosier: Filosofía de la historia

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2 respuestas
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La visión de Oddo Marquard es sugestiva. Rompe con el concepto lineal causa efecto y hace del devenir algo aleatorio. Solo pensamos que está determinado linealmente, porque ha ocurrido de una forma. La historia es ya línea, pero el futuro es imprevisible, luego el sistema topológico de la causa efecto, es un red con infinitas entradas e infinitas salidas.
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YO CREO QUE FALTA ALGÚN MISTICO, SI NO , NO SE ENTIENDE










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