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Revista FILOSOFÍA&CO | Número 15

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F+ El deseo según Lacan

El deseo no es simplemente querer algo que nos falta. Para Jacques Lacan, el deseo es la estructura misma que nos constituye como sujetos hablantes. A diferencia del hambre o la sed, el deseo humano nace de nuestra entrada en el lenguaje y nunca puede ser completamente satisfecho. En este artículo damos espacio a esta falta estructural que nos define y por qué, según el psicoanalista francés, no debemos ceder en nuestro deseo.

4 comentarios

Ilustración de Lacan hecha por Sora (licencia CC).
Ilustración de Lacan hecha por Sora (licencia CC).

4 comentarios

No siempre ha sido el deseo un tema central en los filósofos. Muchas veces, las reflexiones sobre el deseo han sido consecuencia de sistemas filosóficos más amplios, como en Platón y su desvalorización del cuerpo o como en Hegel y su estudio del proceso de reconocimiento y la autoconciencia. En cambio, el deseo es un tema central en la filosofía de Jaques Lacan, y no un mero completo de su aparataje teórico o una prolongación de sus tesis antropológicas.

Lo interesante de la teoría lacaniana del deseo es que este no se coloca como una mera prolongación de las necesidades biológicas (igual que tengo hambre, deseo cosas) ni como un mero complemento del aparato pulsional (hay instintos, hay pulsiones, hay deseos). En Lacan, el deseo es mucho más que eso, mucho más que la mera falta que busca satisfacerse: es el efecto de nuestra estructura simbólica y de la falta que nos atraviesa. O, dicho de otra forma y salvando las distancias, el deseo es consecuencia del vacío que constituye al ser humano y del hecho de que seamos animales lingüísticos.

No es, por tanto, el deseo un tema de la necesidad. Esta ha sido la conceptualización clásica de nuestra tradición: deseamos porque algo nos falta, como cuando tenemos sed. Y una vez que esa falta se soluciona (bebemos), el deseo desaparece. Es una formulación, como puede verse, que orienta al deseo como una flecha del sujeto (sediento) hasta el objeto (agua) y que busca en su movimiento la satisfacción, la realización.

En el psicoanálisis lacaniano las cosas son un poco más complejas. Para empezar, y en consonancia con el resto de la filosofía francesa de finales del siglo XX, no hay un sujeto previo que desea, sino que el sujeto se estructura precisamente en el deseo a través de las operaciones de alienación y separación. El deseo está estructurado por el Otro simbólico (en mayúsculas: el lenguaje y el orden cultural). Es decir, no hay un «yo» previo a la experiencia (una mente, una personalidad, un sujeto), sino que lo que somos, lo que nos permite decir «yo» es el proceso deseante.

El deseo, además, se produce como consecuencia de la falta que se articula en la cadena de significantes. Es decir, el lenguaje no es un sistema que cierre completamente sobre sí mismo: para buscar el significado de una palabra tenemos que recurrir a otras palabras y muchos de estos significados no están cerrados completamente. Pensemos la diferencia entre «libertad» y «4», por ejemplo. Mientras que el significado de «cuatro» es cerrado (dos más dos unidades, cinco menos una unidad…), el significado de «libertad» no solo es abierto y nunca está clausurado, sino que depende de otros significantes igualmente abiertos («ser humano», «elegir»).

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4 respuestas

  1. Avatar de David
    David

    Muchísimas gracias por acercarnos a este autor. Qué obra acerca del mismo o escrita por el propio Lacan te parecería recomendable para un acercamiento a su pensamiento???
    Gracias

    1. Avatar de Javier Correa Román
      Javier Correa Román

      Sin duda: «Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis», del propio Lacan.

      ¡Abrazo!

  2. Avatar de Sabrina Analia Cabrera
    Sabrina Analia Cabrera

    «Lo que sí puede lograr es una respuesta en la actividad del agente para orientar los sucesos a que el
    objeto de deseo llegue a cumplirse».
    Álvaro Márquez Guerrero (2022)
    «El cuerpo, ¿la cárcel del alma?»

    El Deseo es objeto de estudio en diversos ámbitos o Universos, como
    La Espiritualidad, en términos de Fe:
    El Futuro del Alma , el Psicoanálisis y la Filosofía.

    Desde el pensamiento de Platón, «Filósofo no será aquel que acepte la restricción del raciocinio , sino quien imponga sus apetitos y su ímpetu de amar ante las barreras que se le imponen. El cuerpo, en su lugar, no será más que un impedimento para que el Filósofo se desarrolle o se dé a sí».
    «El Filósofo buscará que los deseos del Alma reinen sobre las verdades del cuerpo».
    Álvaro Márquez Guerrero
    En «Unboxing Philosophy» (2018), la idea de Alma platónica, se detalla minuciosamente.
    El cuerpo, para Platón, desea / necesita / siente / tiene su lógica.
    El cuerpo «platónico» tiene un objetivo: la supervivencia.
    El antónimo para ese concepto, es dejar de existir.
    De una Psicoanalista aprendí que cuando el DESEO, esa falta o vacío estructural que nos constituye y define como participantes del
    Lenguaje según Lacan ( a través de Javier Correa Román), es resuelto, concluye todo para y en esa Vida.

    La Espiritualidad es la búsqueda y acceso de un SUELO FIRME, una
    BASE desde y sobre la cual
    CONSTRUIR. Si el Deseo del Alma es eso, no creo que se termine todo.
    Creo que ahí, Comienza Todo.
    Cada cual Elige quién o qué ejercerá
    Dominio. A partir de Viviane Freitas & Renato y Cristiane Cardoso.

    Para Platón, no hay una independencia entre Deseo y Pensamiento. De hecho, el pensamiento resuelve las contradicciones que acaecen a partir de las apetencias.
    Platón sitúa el filtro de lo que se envía al cuerpo desde Alma en la parte Racional del Alma; siendo
    el criterio, el Amor.

    El Autor Julio Freitas, también sitúa en nuestro interior la resolución de lo que se hace. La discrepancia está, para este Autor, que la parte Intelectual está separada de la Emocional / Sentimental por su alojamiento. Éstas últimas, ubicadas en el Alma. Por otra parte, el Alma SABE distinguir los «alimentos» que recibe.

    El Deseo es apasionante y tiene su romanticismo desde la Filosofía y desde el Psicoanálisis.

    Asumo que nos incomoda ese vacío que necesitamos incompleto; a partir de la resolución psicoanalítica.

    El Deseo desde la Espiritualidad es pragmático.

    Espiritualidad y Filosofía (Platón)
    nos muestran que el Deseo tiene um
    Objeto de Interés.

    Espiritualidad y Filosofía (Platón)
    tamizan desde la Razón (la parte Racional o Auriga en Platón) al Deseo.

    Espiritualidad (Viviane Freitas) y
    Psicoanálisis (Lacan) separan
    Necesidad de Deseo.
    Cada cual desde su Convicción.

    Para Platón, el Alma transmigra.
    Desde la Espiritualidad, la Eternidad de Ella es diferente: depende de una Elección Consciente.

    Equipo de FilCo: ¡Gracias!

  3. Avatar de Sabrina Analia Cabrera
    Sabrina Analia Cabrera

    El Deseo es objeto de estudio, también de Psicoanálisis.
    Por lo que entiendo, el DESEO es una falta. Eso que falta, se advierte cuando el Ser Humano ingresa al
    «Juego del Lenguaje». Para todo, hay una palabra, un concepto, una imagen. Para el DESEO, no.
    El DESEO nos constituye como sujetos porque nos estructura y nos define.
    Celebro TODO lo que nos ponga a PENSAR!

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