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Revista FILOSOFÍA&CO | Número 15

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F+ Cómo nos explotamos a nosotros mismos según Byung-Chul Han

Hemos interiorizado la autoexplotación y la autoexigencia. Este es el análisis del filósofo Byung-Chul Han, para quien el gran problema de la dominación moderna es que ya forma parte de un régimen personal de disciplina. Es uno de los muchos mecanismos por los que nos convertimos en sujetos más productivos, a la vez que nos creemos más libres.

2 comentarios

La sociedad del rendimiento, plantea Byung-Chul Han, nos hace interiorizar un régimen de autoexplotación. Ilustración del filósofo de origen surcoreano realizada por Alba Pierozzi para el nº 15 de la revista impresa FILOSOFÍA&CO.
La sociedad del rendimiento, plantea Byung-Chul Han, nos hace interiorizar un régimen de autoexplotación. Ilustración del filósofo de origen surcoreano realizada por Alba Pierozzi para el nº 15 de la revista impresa FILOSOFÍA&CO.

2 comentarios

autoexplotación
La sociedad del cansancio, de Byung-Chul Han (Herder Editorial).

La paradoja de la autoexplotación genera lo que Byung-Chul Han denomina «sociedad del rendimiento», un régimen donde las formas de control ya no vienen del exterior, sino que se interiorizan confundiéndose con la propia voluntad.

Del sujeto disciplinario al sujeto de rendimiento

Byung-Chul Han señala un punto de inflexión fundamental en el paso de la sociedad disciplinaria, que ya había sido analizada por Foucault, a la sociedad de rendimiento. Mientras la primera se organizaba en torno a instituciones cerradas (prisiones, fábricas, hospitales o colegios) y se regía por la negatividad del no (prohibiciones, normas, límites), la segunda se define por la lógica del sometimiento, donde el sujeto trata de «realizarse» a través de la productividad.

Los sujetos del rendimiento son emprendedores de sí mismos. Se conciben como proyectos en permanente construcción, y esa construcción ha de darse en forma de disciplinamiento permanente. Pensemos un instante en los criptobros y los influencers «neoestoicos». Su pensamiento está basado precisamente en concebir el cuerpo y la mente como enemigos que hay que disciplinar para ser personas (hombres, generalmente) «de valor». El valor personal se mide por la capacidad de dominar las voluntades, incluso llegando a límites insanos.

Esta transformación implica un cambio profundo en la forma en que se entiende el poder. Ya no puede haber rabia contra el explotador externo, porque este ha generado una forma de dominación inmanente en la que cada sujeto se convierte simultáneamente en amo y esclavo. Han lo expresa así en La sociedad del cansancio:

«El sujeto de rendimiento […] se explota a sí mismo […] voluntariamente, sin coacción externa. Él es, al mismo tiempo, verdugo y víctima».

El poder ya no necesita imponerse, porque el individuo lo encarna.

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2 respuestas

  1. Avatar de FARID JALIL
    FARID JALIL

    Buenas tardes. Bello artículo.
    Quedé pensando (Por que sinceramente no lo sé), Han habla o habló acerca del hiperdiagnóstico del TDAH? O es una conjetura de la autora?
    Saludos cordiales.

    1. Avatar de Irene Gómez-Olano
      Irene Gómez-Olano

      Buenos días, Farid. Aquí la autora del artículo. ¡De hecho sí que habla! Te comparto algunas citas de La sociedad del cansancio:

      «Toda época tiene sus enfermedades emblemáticas. Así, existe una época bacterial que, sin embargo, toca a su fin con el descubrimiento de los antibióticos. A pesar del manifiesto miedo a la pandemia gripal, actualmente no vivimos en la época viral. La hemos dejado atrás gracias a la técnica inmunológica. El comienzo del siglo xxi, desde un punto de vista patológico, no sería ni bacterial ni viral, sino neuronal. Las enfermedades neuronales como la depresión, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (tdah), el trastorno límite de la personalidad (tlp) o el síndrome de desgaste ocupacional (sdo) definen el panorama patológico de comienzos de este siglo».

      O aquí: «La violencia viral, que sigue rigiéndose por el esquema inmunológico del adentro y el afuera, o de lo propio y lo extraño, y que además presupone una singularidad o una otredad contrarias al sistema, no sirve para la descripción de las enfermedades neuronales como la depresión, el tdah o el sdo. La violencia neuronal no parte de una negatividad extraña al sistema. Más bien es sistémica, es decir, consiste en una violencia inmanente al sistema. Tanto la depresión como el tdah o el sdo indican un exceso de positividad»

      Pero en mi opinión hay que tomarlo más como análisis general de época que psicológico/psiquiátrico, ¿no te parece? Porque, además, aunque el concepto «positividad» en Han siga más la estela de Hegel que de lo que solemos considerar «pensamiento positivo» decir que «Tanto la depresión como el tdah o el sdo indican un exceso de positividad» puede ser poco considerado con diagnósticos muy complejos. Y Han no es psicólogo clínico como para analizar eso. De todos modos, en el artículo trato de dar la idea general de lo que plantea, sin meterme mucho en ese elemento.

      Espero te haya servido mi comentario. Saludos.

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