- Coincidencia: la desigualdad no es natural
- Diferencia: la libertad frente a las capacidades
- Coincidencia: la filosofía debe comprometerse con el mundo
- Coincidencia: la centralidad de las mujeres
- Diferencia: feminismo existencialista y feminismo liberal
- Coincidencia: la importancia de la educación
- Diferencia: las emociones
- Coincidencia: la dignidad humana como punto de partida
Puede parecer complicado encontrar un diálogo directo entre Martha Nussbaum y Simone de Beauvoir. Beauvoir nació en París en 1908 y su pensamiento se desarrolló en un convulso tiempo social, atravesado por dos guerras mundiales. Nussbaum, por su parte, nació en Nueva York en 1947. Se formó en el mundo académico estadounidense de la segunda mitad del siglo XX, una época muy marcada por la lucha por los derechos civiles y la globalización.
Por tanto, entre Martha Nussbaum y Simone de Beauvoir median un par de generaciones, un contexto histórico muy diferente y tradiciones intelectuales y filosóficas que tampoco coinciden. Pese a ello, ambas se han convertido en figuras imprescindibles para pensar la libertad, la igualdad y la emancipación de las mujeres. En ambas hay un rechazo a la idea, muy arraigada en la historia del pensamiento, de que la desigualdad parta de algo natural. Su enfoque es que la filosofía debe intervenir en los problemas concretos de la vida, y no ser un pensamiento desde la atalaya intelectual.
Entre Martha Nussbaum y Simone de Beauvoir aparecen profundas diferencias. Donde Beauvoir pone el foco en la libertad, en un sentido existencial y existencialista, Nussbaum nos habla de nuestras capacidades, tratando de buscar principios normativos que orienten nuestra vida e instituciones.
Coincidencia: la desigualdad no es natural
Quizá la convergencia más evidente entre Martha Nussbaum y Simone de Beauvoir sea su rechazo de cualquier explicación naturalista de la desigualdad. La historia de la filosofía había naturalizado la desigualdad sexual. Por ejemplo, aunque Rousseau había criticado la desigualdad social como un elemento históricamente determinado, las diferencias entre hombres y mujeres tenían, para él, una base natural y debían traducirse en roles sociales distintos.
En Emilio o De la educación, Rousseau había sostenido que las naturalezas masculina y femenina eran diferentes y complementarias. Mientras que los hombres estarían orientados a la vida pública, la ciudadanía y la razón, las mujeres lo estarían al ámbito doméstico.













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